Arte
es cuando nos revela los misterios de lo absoluto. La técnica
ayuda siempre que el bailarín la trascienda para
llegar a su espíritu. El intento por lograrlo es
cotidiano y sólo destellos profundos y fugaces hemos
conseguido a veces; suficientes para continuar necia y obcecadamente
intentándolo.
Los
fundamentos para transitar por los laberintos de la creación,
caminos que nos inquietan, atemorizan o enamoran.