| |
Para mi, Cecilia Lugo es sinónimo de musicalidad.
En sus danzas, sin excepción, sus
bailarines construyen una sucesión de imágenes,
ritmos, luces y emociones. Su pasión
artística posee un sentido espiritual. Su
conciencia crítica no es únicamente estética.
Pule con esmero no como artífice, como
enamorada cada paso, cada giro y cada gesto
porque en cada uno de ellos se juega su
identidad.
Evangelina Osio.
Periódico Reforma,
Enero 1994
Asimismo, en las danzas, la Lugo compone y descompone utilizando su propio lenguaje (danza contemporánea) mediante un motivador interjuego entre planteamiento-anécdota-imágenes y finalmente un rompimiento que deviene, en el escenario atmósfera. Sólo en el fondo o en ciertos fogonazos de los movimientos Lugo propone o esboza los ritmos originales; consigue así un renovado concepto, una “NOSTALGIA” bastante dinámica y, por fortuna, nada lacrimosa.
Alberto Dallal.
Periodico La Jornada,
Junio 1 de 2001
Cecilia Lugo, Guardiana de los vientos. Los
pueblos de Lugo son habitados por chamanes
y mujeres-iguanas que poseen los arcanos
para descifrar al mundo, para transformarlo.
Lugo refrenda oficio, obsesiones y voluntad
con esta composición coreográfica. Y hace
algo más: demuestra fidelidad a sí misma no
significa, irremediablemente, repetición ni
empobrecimiento discursivo.
Carlos Ocampo
Revista. La Cultura de México,
Septiembre 1997
Con base a una profunda autorreflexión,
(Lugo) decidió ponerse en manos del azar
para tratar de encontrar un nuevo camino
artístico para ella y para su grupo “Contempodanza”.
Pese a ser sumamente estructurada,
rigurosa y hasta un tanto estricta, decidió
someterse al reto de trabajar bajo la única
regla de no tener reglas. Toda su propuesta
para su montaje es resultado de un “tendido
de cartas” y con base en ese azaroso tendido
se definió Arkanum.
Rosario Manzanos
Proceso 2007
En la sangre de un espectáculo se metió un
mutante, un ente ajeno al mundo ortodoxo
de la tradición. Ese extraño ser es el duende
de Cecilia Lugo. Se introdujo dentro del lenguaje
prestado de su entrenamiento para ir
conquistándole terreno en su propia expresión.
Detrás de ella adivinamos todo lo que
está en potencia oculto o apenas sugerido.
En los detalles, en los pequeños matices, es
donde está el código personal. Sí, En memoria
de un soliloquio es la obra de Cecilia Lugo
que más se acerca a
Cecilia Lugo.
Patricia Cardona
Uno más uno, junio 1987
Espejo de linces. Espiral de ceremonias.
La experimentada mano de Cecilia Lugo,
esta presente en todos los detalles de la
obra. Suya es el aura de ternura que entre
los cuerpos define el compás del rotismo,
suya la melancolía de las imágenes trazadas
a la manera de una lúcida oración, suyo el
convencimiento de que la danza es un camino
de sabiduría y amor y de que, bajo esa
temperatura el tema siempre será el hombre,
la mujer, ubicados entre las coordenadas del
tiempo y el deseo.
Gustavo Emilio Rosales
Rev. Tiempo Libre, noviembre de 2000
Cecilia Lugo es una figura dancística indispensable
en la escena mexicana de las últimas
décadas. Bailarina, coreógrafa y maestra
funda Contempodanza en 1986. Desde
entonces, el rasgo característico de la agrupación
ha sido la exploración del universo de
las mujeres y lo femenino. El repertorio de
Contempodanza cuenta con obras notables
que ya forman parte del repertorio clásico
contemporáneo de nuestra danza. En su
producción más reciente, Cecilia Lugo se
lanza a la exploración de universos místicos,
nos transporta a la inasibilidad de lo onírico
o a mundos paralelos a nuestra realidad. Con
Cecilia Lugo nos arrojamos al mar como flujo
de vida, y a la arena como sedimento de la
experiencia; viajamos no linealmente en el
tiempo y volvemos sobre nosotros mismos.
Dormida con los ojos abiertos, Lugo busca
vértices de espiritualidad.
Manuel Stephens.
Teatro de la Paz, S.L.P.
octubre 10 de 2008
Arkanum es una apuesta de Contempodanza,
apuesta porque el azar cae y se eleva
y multiplica en la memoria de los cuerpos,
estos que danzan o parecen remar contracorriente
en la euforia, en la melancolía y en
la victoria corporal. Juegos de cartas en los
que los significados buscan los caminos, las
salidas y los felices encuentros, paradójicamente
con la tragedia.
Es Cecilia Lugo, una de las más talentosas
coreógrafas mexicanas que ha convertido
el espectáculo en propuesta de enseñanza,
religiosidad, metafísica. Cada unos de sus
movimientos, celebrado, llevado por los impulsos
del corazón y la mente. Cada una de
sus rotaciones en pequeños universos de los
actores convertidos en danzantes, en pintores
y escultores transformados en danzantes que
ciertamente hacen su juego, su peculiar juego
de emociones en la inteligencia corporal.
Alejandro Rosales Lugo
Crónica Urbana, Expreso de Ciudad Victoria,
octubre 20 de 2008.
|
|
“To me, Cecilia Lugo is synonymous with
musicality. In her dances, without exception, her
dancers build a series of images, rhythms, lights and
emotions. Her artistic passion has a spiritual sense.
Her critical conscience is not solely aesthetic. She
carefully polishes - not as an artisan, but as a lover
- each step, each turn an each gesture because her
identity is at stake in each one of them”.
Evangelina Osio
Reforma, january 1994
Likewise, in the dances, Lugo composes and decomposes, using her own (contemporary dance) language by means of a motivating interplay among statement-anecdote-images and, finally, a hiatus that, on stage, turns into atmosphere. Only down-deep or in certain flashes of movements does Lugo propose or sketch original rhythms. Thus she manages a renovated concept, a “NOSTALGIA” that is pretty dynamic and, fortunately, nothing lachrymose.
Alberto Dallal.
La Jornada, June 1, 2001
Cecilia Lugo GUARDIAN OF THE WINDS Lugo’s
communities are full of shamans and strange beings,
half-women half-iguanas, that possess the arcane
ability to decipher the world, and thereby transform
it. Lugo authenticates her craft, bsessions and
disposition with this choreographic composition.
And she does something more: she demonstrates
that remaining faithful to oneself does not
necessarily lead to repetition nor does it impoverish
the discursive contents.
Carlos Ocampo
Publication: La Cultura de México,
September 18, 1997
Based on in-depth self-reflection, [Lugo] decided
to put herself in the hands of fate to try and find
a new artistic direction for her and her group
Contempodanza. Despite being highly structured,
rigorous and even a tad strict, she decided to submit
to the challenge of work under the sole rule of not
having any rules. Her entire proposal for staging is
the result of a “spread of cards” and, based on this
random spread, Arkanum was defined.
Rosario Manzanos
Proceso 2007
In the blood of a performance lurked a mutant,
an entity alien to the orthodox world of tradition.
That strange being is the companion spirit of
Cecilia Lugo. It snuck into the language lent from
her training, slowly conquering terrain in her
own expression. Behind it, we guess at everything
potentially hidden or merely suggested. In the
details, in the tiny nuances is where her personal
code lies. Yes, En memoria de un soliloquio is the
oeuvre of Cecilia Lugo coming closest to Cecilia
Lugo.
Patricia Cardona
Uno más uno, June 1987
MIRROR OF LYNXES. Spiral of Ceremonies
The experienced hand of Cecilia Lugo is present in every
little detail of her work. Hers is the aura of tenderness
that among the bodies defines the rhythm of roticism,
hers is the melancholy of the images drawn as a lucid
prayer, hers is the conviction that dance is a pathway of
wisdom and love and that, under that temperatura, the
theme will always be Man, Woman, located among the
coordinates of time and desire.
Gustavo Emilio Rosales
Rev. Tiempo Libre, November 2000
Cecilia Lugo has been an dancistic figure so
essential on the Mexican scene over the past few
decades. Ballarina, choreographer and teacher,
she founded Contempodanza in 1986. Since that
time, the characteristic trait of the group has been
the exploration of the universe of women and that
which is feminine. The repertory of Contempodanza
includes notable oeuvres already forming part of
the contemporary classic repertory of our dance. In
her most recent production, Cecilia Lugo embarks
upon the exploration of mystical universes, she
transports us to the inasibilidad of the oneiric or
to worlds parallel to our reality. With Cecilia Lugo,
we hurl ourselves into the sea as a flow of life and
into the sand as a sediment of experience. We
travel, not linearly, in time and we return upon
ourselves. Sleeping eyes-open, Lugo seeks vertexes
of spirituality.
Manuel Stephens.
Teatro de la Paz, San Luis Potosi,
october 10, 2008.
Arkanum is a Contempdanza’s wager, wager
because it randomly rises and falls and multiplies
in the memory of the bodies, those that dance and
seem to row upstream in euphoria, in melancholy
and in corporal victory. Games of cards in which
meanings seek out pathways, exitways and felicitous
encounters, paradoxically, with tragedy.
It is Cecilia Lugo, one of the most talented Mexican
choreographers who has converted performance
into learning, religosity, metaphysics. Each one of
her movements, celebrated, carried along by the
impulses of heart and mind. Each one of her turns
in small universes of actors converted into dancers,
into artists and sculptors transformed into dancers
who most certainly play their hand, their peculiar
play of emotions in corporal intelligence.
Alejandro Rosales Lugo.
Crónica Urbana, Expreso de Ciudad Victoria,
october 20, de 2008.
|